{"id":1125,"date":"2009-09-17T19:39:47","date_gmt":"2009-09-17T17:39:47","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.avui.cat\/jaumepubill\/2009\/09\/17\/genocidi-a-l-argentina-actual\/"},"modified":"2009-09-17T19:39:47","modified_gmt":"2009-09-17T17:39:47","slug":"genocidi-a-l-argentina-actual-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.avui.cat\/jaumepubill\/2009\/09\/17\/genocidi-a-l-argentina-actual-2\/","title":{"rendered":"Genocidi a l&#8217; Argentina actual."},"content":{"rendered":"<p><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/sp7.fotologs.net\/photo\/39\/46\/67\/ayuda_a_tobas\/1222652570518_f.jpg?resize=267%2C202\" width=\"267\" height=\"202\" \/><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/sp7.fotologs.net\/photo\/39\/46\/67\/ayuda_a_tobas\/1191949747_f.jpg?resize=120%2C203\" width=\"120\" height=\"203\" \/><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/www2.lavoz.com.ar\/anexos\/imagen\/07\/45898.JPG?resize=252%2C149\" width=\"252\" height=\"149\" \/><img data-recalc-dims=\"1\" loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/4.bp.blogspot.com\/_2rBZv5AMxww\/RxAG5TFIHMI\/AAAAAAAAEgg\/IuUJgY6cRTI\/s1600\/Foto_Toba5%5B2%5D.jpg?resize=155%2C148\" width=\"155\" height=\"148\" \/><\/p>\n<p>Des de fa molt\u00edssims anys que El Chaco viu en la mis\u00e8ria. Per\u00f2 mai tant com en aquests darrers temps en que la desnutrici\u00f3 i la pobresa extrema l&#8217;estant literalment matant.<\/p>\n<\/p>\n<dt>Ricardo Righi Lomas ens explica en el seu blog el que va veure en un viatge que hi va fer. Crec que val la pena donar-ho a con\u00e8ixer i all\u00e0 hi trobareu m\u00e9s fotos escruixidores.    <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/lavozdeloscolimbas.blogspot.com\/2009\/09\/genocidio-en-el-chaco.html\">http:\/\/lavozdeloscolimbas.blogspot.com\/2009\/09\/genocidio-en-el-chaco.html<\/a><\/p>\n<p><strong><em>Prensa y televisi\u00f3n global vienen a mirar los estragos de la desnutrici\u00f3n que afecta a miles de abor\u00edgenes en los bosques que se conocen &#8211; ya impropiamente &#8211; como El Impenetrable. Mi colega y amiga Cristina Civale, autora del blog Civilizaci\u00f3n y Barbarie, del diario Clar\u00edn, me invita a acompa\u00f1arla. No es la primera invitaci\u00f3n que recibo, pero s\u00ed la primera que acepto. Rehus\u00e9 viajar antes de las recientes elecciones, porque, obviamente, cualquier impresi\u00f3n escrita se habr\u00eda interpretado como denuncia electoral. Y yo estoy convencido, desde hace mucho, de que la espantosa situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica en que se encuentran los pueblos originarios del Chaco, y su vaciamiento sociocultural, no son m\u00e9rito de un gobierno en particular de los \u00faltimos 30 o 40 a\u00f1os (los hubo civiles y militares; peronistas, procesistas y radicales) sino de todos ellos.          <br \/><\/em><\/strong><\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Primero nos detenemos en S\u00e1enz Pe\u00f1a, la segunda ciudad del Chaco (90 mil habitantes), para una visita clandestina -no pedida ni autorizada- al Hospital Ram\u00f3n Carrillo, el segundo m\u00e1s importante de esta provincia. Civale toma notas y entrevista a pacientes ind\u00edgenas en las salas de Tisiolog\u00eda, mientras yo recorro los pasillos mojados bajo las infinitas goteras de los techos, y miro las paredes rotas, despintadas y sucias, los patios ro\u00f1osos y un pozo negro abierto y rebalsando junto a la cocina.      <br \/>Aunque el frente del hospital est\u00e1 reci\u00e9n pintado, detr\u00e1s hay un basural a cielo abierto en medio de dos pabellones. Vidrios y muebles rotos, escombros, radiograf\u00edas, cascotes y deshechos quir\u00fargicos enmarcan las salas donde los pacientes son s\u00f3lo cuerpos chupados por enfermedades como la tuberculosis o el Chagas. Me impresiona la mucha gente que hay tirada en los pisos, no s\u00e9 si son pacientes o familiares, lo mismo da.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Una hora despu\u00e9s, en el camino hasta Juan Jos\u00e9 Castelli -poblaci\u00f3n de 30 mil habitantes que se autocalifica &quot;Portal del Impenetrable&quot;- la desaz\u00f3n y la rabia se perfeccionan al observar lo que queda del otrora Chaco boscoso. Lo que fue imperio de quebrachos centenarios y fauna maravillosa, ahora son campos quemados, de suelo arenoso y des\u00e9rtico, con raigones por doquier esperando las topadoras que preparar\u00e1n esta tierra para el festival de soja transg\u00e9nica que asuela nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Entramos -nuevamente por atr\u00e1s- al Hospital de Castelli, que se supone atiende al 90 o 95 por ciento de los abor\u00edgenes de todo el Impenetrable. Lo que veo all\u00ed me golpea el pecho, las sienes, los huevos: por lo menos dos docenas de seres en condiciones definitivamente inhumanas. Parecen ex personas, apenas piel sobre huesos, cuerpos como los de los campos de concentraci\u00f3n nazis.      <br \/>Una mujer de 37 a\u00f1os que pesa menos de 30 kilos parece tener m\u00e1s de 70. No puede alzar los brazos, no entiende lo que se le pregunta. Cinco metros m\u00e1s all\u00e1 una anciana (o eso parece) es apenas un montoncito de huesos sobre una cama desvencijada. El olor rancio es insoportable, las moscas gordas parecen ser lo \u00fanico saludable, no hay m\u00e9dicos a la vista e impera un silencio espeso, pesado y acusador como el de los familiares que esperan junto a las camas, o tirados en el piso del pasillo, tambi\u00e9n aqu\u00ed, sobre mantas mugrientas, quietos como quien espera a la Muerte, esa condenada que encima, aqu\u00ed, se demora en venir.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Siento una furia nueva y creciente, una impotencia absoluta. Le pregunto a una joven enfermera que limpia un aparador vidriado si siempre es as\u00ed. &quot;Siempre&quot;, responde irgui\u00e9ndose con un trapo sucio en la mano, &quot;aunque \u00faltimamente han sacado muchos, desde que empez\u00f3 a venir la tele&quot;.      <br \/>Es flaquita y tiene cara de buena gente: se le ve m\u00e1s resignaci\u00f3n que resentimiento. Son 44 enfermeros en todo el hospital pero no alcanzan para los tres turnos. Trabajan ocho horas diarias cinco d\u00edas por semana y cobran alrededor de mil pesos los universitarios, y menos de 600 los contratados, como ella. Los d\u00edas de lluvia los techos se llueven y esto es un infierno, dice y se\u00f1ala los machimbres podridos y los pozos negros saturados que revientan de mierda en ba\u00f1os y patios. Y todo se lava con agua, nom\u00e1s, porque &quot;no tenemos lavandina&quot;.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Camino por otro pasillo y llego a Obstetricia y Pediatr\u00eda. All\u00ed todos son tobas. Una chiquilla llora ante su hijo, un saquito de huesos morenos con dos ojos enormes que duele mirar. Otra joven dice que no sabe qu\u00e9 tiene su nena pero no quiere que muera, aunque es obvio que se est\u00e1 muriendo. Hay una veintena de camas en el sector y en todas lo mismo: desnutrici\u00f3n extrema, mugre en las s\u00e1banas, miles de moscas, desolaci\u00f3n y miedo en las miradas.      <br \/>Despu\u00e9s viajamos otra hora y el cuadro se hace m\u00e1s y m\u00e1s grotesco. Paramos en Fort\u00edn Lavalle, Villa R\u00edo Bermejito, las tierras allende el Puente La Sirena, los parajes El Colch\u00f3n, El Espinillo y varios m\u00e1s. Son decenas de ranchos de barro y paja, taperas infames donde se hacinan familias de la etnia Qom (tobas). Todas, sin excepci\u00f3n, en condiciones infrahumanas.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Digan lo que digan, estas tierras -m\u00e1s de tres millones de hect\u00e1reas- fueron vendidas con los abor\u00edgenes dentro. Son varios miles y est\u00e1n ah\u00ed desde siempre, pero no tienen t\u00edtulos, papeles, ni saben c\u00f3mo conseguirlos. Los amigos del poder s\u00ed los tienen, y los hacen valer. El resultado es la devastaci\u00f3n del Impenetrable: cuando el bosque se tala, las especies animales desaparecen, se extinguen. Los seres humanos tambi\u00e9n.      <br \/>Y aunque algunas buenas almas urbanas digan lo contrario, y se escandalicen ciertas dirigencias, en el ahora ex Impenetrable chaque\u00f1o palabras duras como exterminio o genocidio tienen vigencia.<\/p>\n<p>&#160;<\/p>\n<p>Desfilan ante nuestros ojos enfermos de tuberculosis, Chagas, lesmaniasis, ni\u00f1os empiojados que s\u00f3lo han comido harina mojada en agua, rodeados de perros flacos, huesudos y ojerosos como sus due\u00f1os. Se llaman Margarita, Nazario, Abraham, Mar\u00eda y lo mismo da. Casi todos dicen ser evangelistas, de la Asamblea de Dios, de la Iglesia Universal, de &quot;los pentecostales&quot; o &quot;los anglicanos&quot;.      <br \/>Involuntariamente ir\u00f3nico, evoco a Yupanqui: &quot;Por aqu\u00ed, Dios no pas\u00f3&quot;.       <br \/>Al caer la tarde estoy quebrado, roto, y s\u00f3lo atino a borronear estos apuntes, indignado, consciente de su inutilidad. Al partir de regreso veo en un caser\u00edo un cartel deshilachado por el sol:       <br \/>&quot;Con la fuerza de Rozas, vote lista 651&quot;.       <br \/>Y en la pared de un rancho de barro, seguramente infestada de vinchucas, veo un coraz\u00f3n rojo como el de los pastores medi\u00e1ticos brasile\u00f1os de &quot;Pare de sufrir&quot;. Abajo dice: &quot;Chaco merece m\u00e1s. Vote Capitanich&quot;.       <br \/>A unos 400 kil\u00f3metros de aqu\u00ed el escrutinio final de las elecciones avanza lenta, nerviosamente. En alguna oficina el ministro de Salud de esta provincia seguir\u00e1 negando t<br \/>\nodo esto, mientras el gobernador se prepara para ser senador y vivir en Buenos Aires, bien lejos de aqu\u00ed, como casi todos los legisladores.<\/p>\n<\/p>\n<p><b>       <br \/><\/b><b>\u00a1 Nunca antes, el Chaco ni este pa\u00eds me hab\u00edan dolido tanto.!!!<\/b><\/p>\n<\/dt>\n<dt>\n<p>Ricardo Righi Lomas<\/p>\n<\/p>\n<p><b><\/b><\/p>\n<\/p>\n<p>*Escritor y periodista nacido en el Chaco en 1947. Luego de estar exiliado en M\u00e9jico por ocho a\u00f1os, volvi\u00f3 al pa\u00eds durante el gobierno de Alfons\u00edn. Ha ganado varios premios y sus obras se han traducido a varios idiomas. Sus art\u00edculos, novelas, ensayos y cuentos han sido traducidos a una docena de lenguas.<\/p>\n<\/dt>\n<dt>\n<p>&#160;<\/p>\n<div>Etiquetes de Technorati: <a href=\"http:\/\/technorati.com\/tags\/Argentina\" rel=\"tag\">Argentina<\/a>,<a href=\"http:\/\/technorati.com\/tags\/Am%c3%a8rica+Llatina\" rel=\"tag\">Am&#232;rica Llatina<\/a>,<a href=\"http:\/\/technorati.com\/tags\/Societat\" rel=\"tag\">Societat<\/a><\/div>\n<\/dt>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Des de fa molt\u00edssims anys que El Chaco viu en la mis\u00e8ria. Per\u00f2 mai tant com en aquests darrers temps en que la desnutrici\u00f3 i la pobresa extrema l&#8217;estant literalment matant. Ricardo Righi Lomas ens explica en el seu blog el que va veure en un viatge que hi va fer. 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