Hoy se ha abierto de forma oficial el Año Joan Maragall, que conmemora el 150 aniversario del nacimiento del poeta y el centenario de su muerte.
No recuerdo cuando descubrí Joan Maragall, pero fue muy joven. Recuerdo que había un poema suyo que me cautivaba y su lectura me hacía volar montañas allá, donde imaginaba las vacas pastando tranquilamente. Era "LA VACA CIEGA". Hacía que le tuviera una inmensa lástima la pobre vaca y hacía que me pusiera triste imaginado-la "topando con una y otra cepa"
Ya de más joven, con la lectura de la "Ciudad del Perdón", la "Iglesia quemada"-y otros artículos y poesías-hicieron que me enamorara y lo considerara como uno de los "mis poetas".
Tengo una especial devoción por este poema, que os lo dejo para que lo disfrutéis y reflexionad. Que este año nos sirva para repasar la obra de uno de los grandes poetas que ha tenido Cataluña.
Ya verá que vale la pena!
Canto espiritual
Si el mundo es ya tan hermoso, Señor, si se mira
con tu paz dentro del ojo nuestro,
qué más nos puede dar en otra vida?
Pero estoy tan celoso de los ojos, y el rostro,
y el cuerpo que me diste, Señor, y el corazón
que se mueve siempre ... y temo tanto la muerte!
¿Con qué otros sentidos me harás ver
este cielo azul sobre las montañas,
y el mar inmenso, y el sol que en todo brilla?
Dadme en estos sentidos la eterna paz
y no querré más cielo que este cielo azul.
Aquel que a ningún momento le dijo "-Detente"
sino al mismo que le llevó la muerte,
yo no la entiendo, Señor, yo, que quisiera
detener a tantos momentos de cada día
para fe'ls eternos dentro de mi corazón! ...
O es que este "hacer eterno" es ya la muerte?
Pero entonces, la vida, ¿qué sería?
Sería, sólo, la sombra del tiempo que pasa,
y la ilusión del lejos y de cerca,
y la cuenta de lo mucho, y lo poco, y el demasiado,
engañador, porque ya todo lo es todo?
No importa! Este mundo, sea como sea,
tan diverso, tan extenso, tan temporal:
esta tierra, con todo lo que se cría,
es mi patria, Señor: y no podría
ser también una patria celestial?
Hombre soy y es humana mi medida
por todo cuanto pueda creer y esperar:
si mi fe y mi esperanza aquí se,
me haréis una culpa más allá?
Más allá veo el cielo y las estrellas,
y aún allí quisiera ser allí se:
si ha hecho las cosas a mis ojos tan bellas,
si ha hecho mis ojos y mis sentidos por ellas,
por qué acluca'ls buscando otro como?
Si por mí como este no habrá ninguno!
Ya sé que eres, Señor; pro donde sueldo, quién sabe?
Todo lo que veo se le parece en mí ...
Dejadme creer, pues, que estas aquí.
Y cuando venga esa hora de temor
en que cierren estos ojos humanos,
abra de él, Señor, otros más grandes
para contemplar su faz inmensa.
Sia'm la muerte una mayor nacimiento!